Montevideo, Uruguay. Una delegación de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) presenta este jueves 19 de febrero ante la Comisión Especial para el tratamiento y la aprobación del Acuerdo de Asociación MERCOSUR–Unión Europea del Senado uruguayo sus aportes técnicos y observaciones al texto comercial que se discute en el Parlamento uruguayo.
El objetivo de la comparecencia fue plantear las posibles implicancias que este acuerdo comercial tendría sobre las distintas cadenas de valor agroalimentarias y agroindustriales del movimiento cooperativo agrario del país, en un contexto marcado por tensiones internas en el sector lácteo.
Dialogando sobre el tratado comercial y sus desafíos
La Comisión Especial que analiza el tratado, firmado oficialmente el pasado 17 de enero tras más de dos décadas de negociaciones, avanza en audiencias con diversos sectores productivos, laborales y gremiales para completar la discusión previa a una eventual ratificación. Uruguay fue el último socio del bloque en elevar el texto al Legislativo, pero aspira a ser el primero en validarlo.
En este proceso, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, destacó ante legisladores que el acuerdo “está muy lejos de ser perfecto” y que representa el “acuerdo posible” en términos de apertura comercial. Csukasi resaltó que algunas cuotas de acceso a mercados acordadas —como las referidas a productos cárnicos y agrícolas— quedaron lejos de los niveles deseados y que queda pendiente una negociación intrabloque para determinar cómo se repartirán esas cuotas entre los países del Mercosur, un punto que puede modificar sustantivamente los beneficios o desafíos que Uruguay enfrente tras la entrada en vigor del tratado.
Además, la vicecanciller aclaró que las salvaguardas aprobadas por la Unión Europea —mecanismos para proteger sectores productivos frente a importaciones súbitas que dañen mercados locales— fueron reglamentadas por Bruselas “por fuera del acuerdo” y no implican una reapertura del texto comercial, aunque pueden influir en la percepción y el manejo de eventuales efectos de la liberalización.
Las declaraciones de la subsecretaria subrayan que Uruguay debe prepararse para un período de análisis y negociaciones complementarias, cuyo resultado todavía es incierto y que podría cambiar el escenario planteado inicialmente.
Impacto en el cooperativismo y la disputa en la principal empresa láctea
En paralelo a la comparecencia de CAF, la mayor cooperativa láctea del país enfrenta un conflicto sindical que ha escalado en las últimas semanas y que podría influir sobre la discusión del impacto del acuerdo comercial en la cadena de valor láctea.
Conaprole —cooperativa socia de CAF y actor central en la industria láctea uruguaya— continúa atravesando un enfrentamiento con su sindicato por el cierre definitivo de su planta en Rivera, medida que se mantuvo tras nueve meses de tensiones y medidas sindicales que afectaron la operativa.
La planta de Rivera había funcionado hasta hace poco como centro de distribución tras un proceso de conflicto que llevó a su clausura definitiva, y la situación ha generado paros y afectaciones operativas en otras instalaciones, incluido el Complejo Industrial Montevideo.
Además, productores vinculados a Conaprole analizan alternativas ante la perpetuación del conflicto, como la tercerización o incluso la venta de la planta principal de producción en Montevideo si no se logra una salida negociada, aunque aclaran que la venta de la cooperativa en su conjunto “no está en discusión”.
El presidente de la Sociedad de Productores de Leche de Rodríguez, Leandro Nolla, ha señalado que la empresa se enfrenta a “medidas cuya continuidad complica la operativa fundamentalmente en plena zafra”, haciendo particular referencia tanto a la producción como al abastecimiento interno y exportaciones, sectores que pueden verse tensionados si el conflicto persiste.
Algunos dirigentes advierten que, más allá de Conaprole, los efectos del acuerdo MERCOSUR–UE podrían profundizar las exigencias de competitividad en un mercado global con mayores exigencias de calidad y trazabilidad, acrecentando la necesidad de acuerdos y estrategias para cadenas agroindustriales sensibles como la láctea.
Escenario abierto para el Parlamento y el sector productivo
La comparecencia de CAF y de otros actores ante la Comisión Especial refleja un momento de diálogo intenso y de evaluación multidimensional del tratado comercial, que combina desafíos técnicos, sectoriales y económicos con dinámicas internas del propio sector agroalimentario uruguayo.
Con plazos parlamentarios ajustados y sectores productivos a la expectativa, la discusión pública y técnica continuará en los próximos días, con otras audiencias previstas para evaluar impactos, condicionamientos y posibles ajustes de políticas públicas que acompañen la implementación de este acuerdo que promete transformar el perfil exportador de Uruguay en los próximos años.
