En el corazón del departamento de Salto, específicamente en el establecimiento «El Espinillar», se dio inicio oficial a la Zafra Citrícola 2025, un acontecimiento que no solo marca el comienzo de una nueva temporada productiva, sino también una muestra concreta del crecimiento, innovación y compromiso del sector citrícola uruguayo.
Impulso productivo citrícola y proyección social
La ceremonia contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, y diversas autoridades nacionales, que participaron activamente de la jornada organizada por la Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay.
Durante la recorrida por los campos de producción, Fratti destacó el alto nivel de inversión que se ha realizado en el sector y lo definió como un ejemplo del país que se desea construir: más empleo, más tecnología y más oportunidades. “Es el Uruguay que queremos”, afirmó. El ministro también subrayó que el 80 % de lo plantado cuenta con sistemas de riego, lo que posiciona al modelo como una referencia para otras regiones del país.
Un sector en expansión y con visión de futuro
El inicio de la zafra no fue solo una actividad simbólica. Previamente, se llevó a cabo una reunión estratégica entre empresarios citrícolas, autoridades del MGAP, técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el propio presidente Orsi. El encuentro se centró en delinear políticas públicas a largo plazo para el desarrollo sostenido del rubro, con una mirada proyectada hacia los próximos 15 años.
Las cifras respaldan este optimismo. Actualmente, el sector exporta unas 80.000 toneladas anuales de cítricos, principalmente mandarinas sin semilla de variedades patentadas. También se producen naranjas para consumo en fresco y para uso industrial, especialmente en la elaboración de jugos. Con una proyección ambiciosa, se espera alcanzar las 130.000 toneladas de exportación en 2028, lo que implicaría un crecimiento de más del 60 % respecto a la cifra actual.
Este desarrollo también se traduce en empleo. Unas 10.000 personas trabajan hoy en el rubro, y el aumento en la producción anticipa una creciente demanda de mano de obra, especialmente durante el período de cosecha. El desafío, según señaló Fratti, será acompañar este crecimiento asegurando que no falten trabajadores, con un enfoque especial en la inclusión de mujeres en el sector.
Tecnología, inversión y sustentabilidad en el norte uruguayo
El Espinillar, con sus 3.500 hectáreas plantadas, representa uno de los epicentros más avanzados del cultivo de cítricos en Uruguay. En total, en el norte del país se estima que hay cerca de 9.000 hectáreas dedicadas a esta producción. La implementación de sistemas de riego en la gran mayoría de los cultivos ha mejorado notablemente los rendimientos y la eficiencia del uso del agua, consolidando al sector como un modelo agrícola tecnificado y sustentable.
La visita de las autoridades concluyó con un recorrido por la planta de empaque de Frutura Uruguay, una empresa clave en el procesamiento y exportación de cítricos, ubicada en el centro de Salto. Esta planta es un ejemplo del valor agregado que se puede generar localmente, contribuyendo no solo a la economía nacional, sino también a la dinamización de las economías regionales.




